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Cómo la macroeconomía impulsa o frena los mercados emergentes

Cómo la macroeconomía impulsa o frena los mercados emergentes

25/01/2026
Fabio Henrique
Cómo la macroeconomía impulsa o frena los mercados emergentes

En 2025, los mercados emergentes experimentaron un auge sin precedentes, con rendimientos que eclipsaron a las economías desarrolladas y redefinieron las expectativas de los inversores.

Este fenómeno no es casual, sino el resultado de fuerzas macroeconómicas complejas que pueden tanto impulsar como frenar el crecimiento.

Comprender estos factores es clave para navegar las oportunidades y riesgos que se avecinan en 2026 y más allá.

El Rally Histórico de 2025: Un Punto de Inflexión

Los mercados emergentes registraron rendimientos excepcionales en 2025, con bonos en moneda local alcanzando un +18% y acciones un +26%.

Este desempeño superó al de Estados Unidos por primera vez desde 2017, marcando un cambio significativo en el panorama financiero global.

La brecha de rendimientos entre los bonos emergentes y los Tesoros de EE.UU. se redujo a su mínimo en 11 años, mientras que las estrategias de carry trade generaron los mejores beneficios desde 2009.

Estos números no solo reflejan momentum temporal, sino un fortalecimiento estructural que está atrayendo capital global.

Factores Macroeconómicos que Impulsan el Crecimiento

Varios elementos clave están alimentando el auge de los mercados emergentes, creando un entorno favorable para la inversión.

Las reformas domésticas han sido fundamentales, con países implementando políticas dolorosas pero necesarias.

  • Reformas y mejoras fundamentales: Decisiones fiscales post-pandemia han fortalecido posiciones, como en Turquía con políticas ortodoxas o Nigeria con el fin de subsidios.
  • Mejoras netas en calificaciones crediticias año tras año, lo que indica economías más resilientes ante shocks externos.
  • El crecimiento económico en mercados emergentes se espera que se fortalezca en 2026 debido a la liquidez interna y la flexibilización monetaria.

La debilidad del dólar ha sido otro motor crucial, con una caída del 8% en 2025 que impulsó activos emergentes.

Esta depreciación estructural favorece flujos de capital masivos y la apreciación de divisas locales, atrayendo inversión en deuda.

La diversificación y los flujos de capital también juegan un papel, con ETFs de acciones emergentes captando US$31.000 millones en 2025.

Esto refleja un sentimiento optimista, respaldado por encuestas como la de HSBC que muestran máximos históricos.

  • Flujos a fondos de deuda emergente aumentaron en +US$60.000 millones, indicando confianza renovada.
  • El peso de los mercados emergentes en índices globales está creciendo, tanto en renta variable como en deuda.

El crecimiento regional, especialmente en Asia, aporta dinamismo con programas como "Value Up" en Corea del Sur.

Exportaciones tecnológicas y demanda local están impulsando beneficios empresariales, con un crecimiento del +17,2% que supera a EE.UU. y Europa.

Los Riesgos que Podrían Frenar el Avance

A pesar del optimismo, existen factores macroeconómicos que podrían ralentizar o revertir las ganancias.

Los riesgos desde Estados Unidos son significativos, con una posible recesión que causaría salidas de capital.

  • Subidas de tasas por la Fed podrían fortalecer el dólar, presionando monedas locales y deuda emergente.
  • La incertidumbre política, incluyendo el nombramiento de un nuevo presidente de la Fed en 2026, añade volatilidad.

China presenta desafíos, con un ciclo deflacionista que exporta exceso de capacidad y presiona industrias locales.

Aunque su expansión es estable, la débil demanda interna compensa las ganancias en sectores como alta tecnología e IA.

La geopolítica y la fragmentación global son amenazas crecientes, en un mundo menos integrado con cadenas de suministro regionalizadas.

  • Tensiones entre potencias y políticas industriales proteccionistas podrían aumentar riesgos comerciales para la renta variable emergente.
  • La inflación elevada en regiones como Latinoamérica, debido a tipos altos y restricciones estructurales, es un freno.

El posicionamiento bajo de los inversores, con flujos relativamente pequeños en 2025, hace que los mercados sean vulnerables a correcciones.

Casos de Éxito y Lecciones por País

Analizar ejemplos específicos ayuda a comprender cómo las políticas macroeconómicas moldean los resultados.

La siguiente tabla resume datos clave por región, mostrando impulsores y riesgos en 2025-2026.

Estos casos demuestran que las decisiones políticas audaces pueden transformar economías, pero también resaltan la dependencia de factores externos.

Proyecciones para 2026: Oportunidades y Desafíos

Las proyecciones para 2026 son prometedoras, con rentabilidades esperadas en deuda local que podrían alcanzar un +18%.

JPMorgan estima entradas de US$50.000 millones a fondos de deuda emergente, reflejando confianza en el carry trade.

El crecimiento del PIB global se proyecta en un 3,0% en 2026, ligeramente inferior al 3,3% de 2025, pero con mercados emergentes impulsados por políticas laxas y un dólar débil.

  • Crecimiento de beneficios empresariales en EM se espera en +17,2%, superior a EE.UU. y Europa.
  • La explosión de la IA beneficia a emergentes con exposición tecnológica, mientras que el gasto público reanudado ofrece apoyo.

Sin embargo, los inversores deben estar atentos a los riesgos. Citigroup sugiere enfocarse en mercados emergentes resistentes, dada la posibilidad de un rebote del dólar si la Fed recorta menos tipos de lo esperado.

Expertos como Bob Michele de JPMAM destacan que la deuda local emergente combina revalorización, carry y apreciación de divisas.

  • Tipos reales altos en EM ofrecen valor atractivo a largo plazo, especialmente en deuda pública a 10 años.
  • Las mejoras en calificaciones crediticias, como señala James Lord de Morgan Stanley, podrían impulsar aún más el momentum.

Conclusión: Navegando la Ola Macroeconómica

Los mercados emergentes se encuentran en un momento crucial, equilibrados entre oportunidades sin precedentes y riesgos significativos.

La combinación de reformas domésticas, un dólar débil y flujos de capital está creando un entorno propicio para el crecimiento.

Sin embargo, factores como la incertidumbre en EE.UU., la deflación china y la geopolítica requieren cautela.

Para los inversores, la clave es adoptar una estrategia diversificada, enfocándose en países con fundamentales sólidos y políticas claras.

Como resume Elina Theodorakopoulou de Manulife, es una mezcla de buenas políticas y buena suerte, pero con resiliencia mejorada ante shocks.

Al final, comprender cómo la macroeconomía impulsa o frena estos mercados permite tomar decisiones informadas y aprovechar la ola de cambio global.

Fabio Henrique

Sobre el Autor: Fabio Henrique

Fábio Henrique es redactor especializado en finanzas en cetede.org, con un enfoque en desmitificar el mercado de crédito y ayudar a los lectores a tomar decisiones financieras más informadas y conscientes. Su trabajo busca acercar la educación financiera a quienes desean mejorar su relación con el dinero.